290x290_dronesEscuchas un zumbido, miras al cielo, buscas entre la inmensidad y achinando la mirada para evitar el reflejo, lo ves… es un dron.

De inmediato buscas a alguien sobre la faz de la tierra que esté manejándo el aparatito y tirándote el pisto les dices a tus amigos: es un dron.

Pues claro que es un dron, aunque también puedes decir que se trata de una aeronave o un vehículo aéreo que vuela sin tripulación.

Este palabro es un anglicismo que si tradujésemos deberíamos decir abeja macho o zángano.

Lo que puede hacer un dron

Pero ¿para qué sirve un dron? Aparte de para jugar en el parque de turno los fines de semana, o para hacer estupendos selfies gracias a la cámara que lleva incorporada, también sirve para entregar paquetes, vigilar fronteras, monitorizar playas y evitar accidentes sangrientos con ataques de tiburones en Australia.

Por su puesto tiene más utilidades, y más que saldrán pero llamó la atención aquella vez que se convirtieron en modelos de la nueva línea de bolsos de Dolce & Gabbana en Milán. Debió ser impactante ver a los drones desfilar por la pasarela, qué chic. 

Úsalo solo si tienes dos dedos de frente

En realidad, cualquiera puede volar un dron, bueno nos referimos a cualquiera con cierta habilidad en las manos para manejar un joystick o una aplicación del móvil y (más de) dos dedos de frente para comprender cómo funciona a nivel de ususario y respetar la normativa vigente. A nivel técnico, no se trata de una operación tan simple. Requiere de una lectura y del procesamiento de datos de muchos sensores juntos. Cada vez que cambia una variable, hay que calcular y ajustar instantáneamente la potencia de sus rotores.

Lo que tienes que tener en cuenta

Pero sería bueno que antes a lanzarte de manera compulsiva a comprar un dron tuvieras en cuenta lo siguiente:

  • No es un juguete, es una aeronave con un uso recreativo y eres responsable de los daños que pueda causar.
  • No seas vago y léete los términos y condiciones de uso del dron.
  • Ten en cuenta las prohibiciones. No puedes sobrevolar ciertos espacios en donde la seguridad es extrema. Es decir, ni en aeropuertos, ni en aeródromos y tampoco sobre la Zarzuela ni la Moncloa, obvio. De nuevo lee la reglamentación y usa tus dos dedos de frente para no sobrevolar zonas prohibidas si no quieres infringir la ley y que te lo incauten, entre otros posibles males. Los drones tienen incorporados unos Mecanismos de seguridad operativa, con límites de altitud y geográficos (geofing) y zonas prohibidas (no-fly) para ayudarte.
  • La altura de vuelo máxima permitida es de 120 m.
  • Si tienes dudas… sigue nuestra guía de compra y por supuesto la página de laAgencia Estatal de Seguridad Aérea, encargada de la regulación de operaciones con drones de hasta 150 kg.
  • Asegúrate de que la App que te descargas es segura. Comprueba que los permisos que pide no son abusivos y, si lo son, opta por otro modelo. No debería pedir tus contactos o el identificador de tu móvil.
  • Ojo con los vídeos y las fotos. Tienes que asegurarte de que la app del móvil no subirá a internet lo que grabas sin que lo sepas.
  • Respeta la privacidad de los demás. Por muy divertido que te parezca no puedes hacer fotos o vídeos de otras personas sin su consentimiento. Ten en cuenta de que ciertas grabaciones o fotografías (incluso en remoto) pueden sobrepasar los límites de la legalidad.
  • Descarga los vídeos de la tarjeta SD del dron lo antes posible y bórralos de la tarjeta. Así evitarás que los vídeos estén expuestos a cualquier hacker.

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