Pagar onlineSoltar la pasta por Internet es cada vez más normal. Webs de ropa y tecnología, librerías online, pelis y series, aplicaciones como WhatsApp y sus ya “famosos” 89 céntimos…

Aunque hace mucho que todo esto dejó de ser ciencia-ficción, hay algunos que todavía tienen miedito.

Repasamos las diferentes formas de pago online: no hace falta ser valiente, basta con estar informado.

 

Más comodo = menos seguro

Cuando pagas por Internet, pueden pasar 3 cosas:

  1. No te hacen registrarte: la web no se queda con ninguno de tus datos. Te mandan a un TPV virtual (como el datáfono de una tienda pero en Internet).
  2. Te hacen registrarte pero sin guardar datos de pago: la web se queda con tus datos personales pero no con los datos de tu tarjeta (te mandan a un TPV virtual).
  3. Te hacen registrarte y guardan los datos de pago: la web se queda con tus datos personales y también con los de tu tarjeta. Pasa en Amazon, iTunes, Google Play…

Lo más cómodo es lo último: cada vez que entras no tienes que volver a teclear todos tus datos porque están guardados.

Lo más seguro es lo primero: que no se queden con ninguno de tus datos.

Con tarjeta: mejor si es prepago

Lo habitual. Metes los datos y el TPV virtual pone en marcha el sistema de verificación (teclear una clave que te envían al móvil o un password determinado).

Para dormir tranquilo lo mejor es una tarjeta prepago en la que vas metiendo el dinero que quieres gastar en compras online. Si te tangan, solo podrán coger el dinero que hayas recargado.

Además, en todas las tarjetas (prepago, crédito y débito) puedes pedir a tu banco que anule el pago (si ha sido una compra online y solo has introducido los números de la tarjeta).

Con Paypal: si no eres un novato

Es la pasarela de pago más popular. Te abres una cuenta y guardas ahí tus datos bancarios. Cuando compres algo, solo tendrás que meter tu login y password de Paypal.

Es Paypal quien se queda con tus datos (nunca los comparte con las webs). Juegan el papel de intermediario y tienen un sistema de resolución de conflictos entre compradores y vendedores.

Cuando compres asegúrate de que das tu login y password a Paypal (y no a otra web).

Contra-reembolso: no vale para todo

Si el producto no te llega a casa, no pagas. Pero esta gran ventaja tiene sus contrapesos:

  • rara vez te dejarán abrir el paquete antes de pagar al mensajero, por lo que si llega roto (o no es lo que has pedido) tendrás que ponerte a reclamar.
  • el precio de lo que compras suele subir si pretendes pagar así.
  • es imposible si lo que compras es una app o una suscripción web (y muchas tiendas no lo aceptan como forma de pago).

Transferencia bancaria: si te fías del vendedor 

Resulta crucial dejar claro el motivo de la transferencia. Muy claro, tan claro como esto: “Reserva apartamento Miramar 15-16 agosto 2014”.

Si no te fías del vendedor, ni se te ocurra: la transferencia no se puede anular una vez enviada.

 Las 3 reglas de oro para pagar por Internet

  • 1. Que tu ordenador/móvil/tablet esté blindado: wifis privadas, software actualizado, antivirus a punto…
  • 2. Si no te fías del vendedor, paga con tarjeta prepago, con PayPal o contra-reembolso.
  • 3. Si te la lían: denuncia cuanto antes en la web de la Policía o en su brigada de delitos informáticos.

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