290x290_ciudad-inteligenteNo es el futuro, ya está pasando. Tu ciudad te conoce y sabe lo que te gusta hacer.

Te protege si tienes un accidente y te hace ver la publicidad de lo que probablemente vas a comprar.

Es la última tendencia y ha pegado fuerte en el Mobile World Congress de Barcelona. Lo llaman el “Internet de las cosas“.

O lo que es lo mismo: llevar la tecnología de los smartphones a objetos que hasta hace poco permanecían ajenos a la última revolución tecnológica.

Tu frigo sabe lo que comes

El mejor truco del frigorífico ya no es encender la luz cuando abres la puerta. Eso es prehistórico.

Lo que viene son frigos que llevan la cuenta de lo que comes y compran online lo que te falta. Antes de que sepas que te has quedado sin leche, suena el timbre y es el repartidor del súper.

Vuelves a casa del trabajo y ¿enciendes la luz? No, ya no. La luz se enciende sola porque hasta tus bombillas navegan por Internet y hablan con tu móvil. Es así como saben que quieres que haya luz cuando entres por el portal (tu móvil te tiene geolocalizado y se lo chiva a las bombillas).

Tu cepillo de dientes te riñe

Tu cepillo de dientes también te conoce y te regaña cuando no te lavas bien los dientes. También pide cita con el dentista cuando te ha llegado la hora:

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Sales a la calle en un coche que está permanentemente conectado: si hay un accidente avisan en un segundo a la ambulancia y mandan los datos a tu aseguradora. También saben mejor que tú qué piezas están averiadas o a punto de averiarse.

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Casas que abren la puerta del garaje cuando estás llegando, paneles publicitarios que saben quién eres y cambian el anuncio para poner uno sobre algo que estás pensando comprar (smart advertisement), máquinas de vending que saben a qué hora se venden más chocolatinas y avisan al proveedor cuando se agotan…

El panel de mandos de la ciudad

Una ciudad controlada desde la Red, con una coordinación total entre la policía, los bomberos, el servicio de Urgencias, las obras…

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La parte que te toca podrás coordinarla gracias a apps como IFTT (ganadora del “Oscar” a la mejor app en el Mobile World Congress). Sirve para fijar órdenes que tu Internet obedecerá a rajatabla.

Por ejemplo: si mi app de running detecta que no he corrido en toda la semana, las luces de mi casa se apagarán durante un minuto de silencio por las calorías no-quemadas.

Todo esto no es ciencia-ficción: ya es posible técnicamente. Pero ¿a qué precio? Buena pregunta. Una cosa es ver un Porsche “inteligente” en el Mobile World Congress y otra que eso llegue a los coches de la gente normal.

Una pista: no parece barato. Solo por el cepillito de dientes piden entre 150 y 220 euros. ¿Tendremos dinero para costearnos el futuro?