290x290_action-camLa tele no mató a la radio, el coche no acabó con las bicis y los smartphones no exterminaron a las cámaras. Pero estuvieron a punto.

Si puedo hacer fotos y vídeos con mi móvil, ¿para qué comprarme una cámara? La pregunta asustaba a los fabricantes de cámaras, que reaccionaron con una idea genial: las action cams.

Los smartphones pueden estar muy de moda, pero también lo están el deporte y la aventura, así que empezaron a fabricar cámaras ultrarresistentes para grabar vídeo en cualquier situación: ciclismo, escalada, submarinismo…

Los resultados hablan por sí mismos: se están vendiendo el doble de action cams que de cámaras normales. Moraleja: si entierras algo, asegúrate de que no va a resucitar.


¿Cómo son?

Básicas, pequeñas, a prueba de golpes, sumergibles y resistentes a las bajas temperaturas.

En suma: una cámara compacta muy bien protegida que te sirve tanto para vídeo como para fotos.

Cuentan con soporte y accesorios para acoplarse a todo tipo de superficies (cascos, bicis, tablas…).

Aunque todas son sumergibles, varía mucho la profundidad que aguanta. Algunas solo valen para menos de 20 metros, así que si vas a bucear en serio tendrás que elegir con cuidado o probar con estas gafas.

Muchas cuentan con geoetiquetado gracias a su GPS integrado y pueden controlarse desde tu smartphone o tablet a través de una app vía wifi.

¿Y la calidad de fotos y vídeos? Es cierto que todas tienen HD, pero la calidad del vídeo está muy por debajo de las de videocámaras hechas y derechas.  Además, no suelen contar con enfoque automático y el estabilizador de imagen deja bastante que desear. Pese a todo, los vídeos son más que aceptables y con un sonido decente.


Las GoPro

Las más famosas y las más vendidas de todas las action cams. Su mérito ha sido innovar en los accesorios, algo imprescindible en este tipo de cámaras. Artilugios para adherirlas a tu tabla de surf, a cualquier tipo de casco (bici, esquí, monopatín), extensores para grabarte a ti mismo, arneses para personas (y para perros!), etc.  Esto permite grabar lo que haces practicando multitud de actividades y deportes, desde hockey a caída libre en paracaídas.

Son sumergibles a más de 20 metros y casi todas pesan menos de 100 gramos (aunque no cuentan con geoetiquetado).

Su gran pega es el estabilizador de imagen, que es lamentable. Este defecto es importante, ya que hablamos de un producto que está siempre en movimiento.

La GoPro con mejor relación calidad/precio es sin lugar a dudas la Hero: el modelo básico y barato que sacaron para triunfar en un mercado reñido. Tiene una resolución máxima de 5Mpx, con la carcasa es sumergible a 40 metros, graba a 30 fps en full HD y cuenta con un kit de montaje para casco. Cuesta entre 122€ y 193€ según la tienda.

El vídeo del análisis

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