Zapatillas de runningLa Real Academia dice que ponerse las botas es “lograr un provecho extraordinario“.

En versión runner esto se traduce en cómo elegir las mejores zapatillas para correr mucho sin lesionarte.

Las zapatillas para correr han evolucionado terriblemente en las últimas décadas, pasando de lonas sin apenas suela a modelos ultra-acolchados, para volver en el siglo XXI a la escuela minimalista tan de moda hoy en día.

Algunos ya aventuran que en unos años veremos calzado hecho con células capaz de auto-repararse.

¿Pronas o supinas?

No te estamos haciendo ninguna proposición indecente, sino dándote respuestas para la primera pregunta que te van a hacer cuando entres en una tienda especializada.

¿Eres pronador, supinador o neutral? 

Cuando vas corriendo y tu pie toca el suelo, el talón puede comportarse de 3 maneras diferentes:

  • Pronador: el pie se “derrumba” levemente hacia el interior. El 60% de los runners son pronadores.
  • Supinador: el pie se “derrumba” ligeramente hacia el exterior. Apenas un 10% de los runners son supinadores.
  • Neutro: el pie permanece estable, sin inclinación. El 30% de los runners son neutrales.

Obsérvalo en este gráfico de la PIERNA DERECHA:

PRONACIÓN

 

Ahora te estarás preguntando cómo demonios saber a qué categoría perteneces.

Es fácil: pide que te hagan un estudio de la pisada. Te harán descalzarte, pisar sobre un curioso artefacto y trotar unos segundos sobre una cinta.

Lo hacen en cualquier tienda especializada. Enseguida tendrás el veredicto y sabrás qué modelos de zapatillas se ajustan mejor a tu pie.

No te gastes más de 125 euros

De 100 a 125 euros. Estos números llevan años siendo el referente de lo que debe costar una zapatilla de running de altísima calidad. No tiene sentido pagar más y es posible encontrar rebajas importantes (de hasta el 50% según promociones y liquidaciones de stock).

Hablamos de zapatillas sobradamente preparadas para hacer más de 15 kilómetros semanales. Si ni siquiera llegas a esta cifra, existen zapatillas muchísimo más baratas que te vendrán bien.

Consejo Consumity: en el running también hay modas y temporadas. Si encuentras un modelo de hace 1 o 2 años, su precio estará rebajado. No seas pijo y aprovecha: ¡son para correr, no para la discoteca!

Todas las zapatillas caducan

Cuanto más caña las des, antes se desgastarán. Su tecnología de amortiguación se irá destrozando poco a poco, los tejidos perderán elasticidad y a la larga aparecerán incluso desperfectos visibles.

Aunque las marcas fijan en los 800 kilómetros el umbral del desgaste, nosotros nos atrevemos a subirlo a 1.000 kilómetros.

A partir de ahí, tienes que empezar a pensar en comprarte unas nuevas.

No corras descalzo

El barefoot running marca tendencia. La teoría dice que si corremos como nuestros antepasados fortaleceremos los pies y evitaremos las lesiones que amargan la vida del runner (tendinitis, fascitis plantar, problemas de rodilla…).

Hay quien defiende el correr totalmente descalzo y quien prefiere las zapatillas minimalistas, pero hay que tener en cuenta 2 aspectos importantes:

  • 1. Esta teoría no está del todo contrastada. Hay científicos a favor y otros en contra. El debate sigue abierto (y es muy interesante).
  • 2. Incluso si fuese cierto, antes de poder correr descalzo deberías dedicar tiempo a fortalecer tu pie, habituado desde siempre a correr y caminar protegido por gruesas suelas. Si te lanzas directamente a correr descalzo, las lesiones pueden ser tremendas. Esto vale también para la playa: si haces demasiados kilómetros sobre la arena (aunque esté mojada) los tendones de tus tobillos y rodillas sufrirán.