cremita_290x290Lo sabemos. Siempre te sobra crema solar cuando acabas tus vacaciones. Y, a diez euros el bote, incluso más (o puede que menos) seguro que no te hace ni pizca de gracia que acabe en la basura. Puede que pienses “el año que viene me compraré un bote más pequeño” o “me echaré más crema” o “¡Bah! quién sabe lo que puede pasar el año que viene” Pues nosotros sí que lo sabemos.

El año que viene podrás volver a usarla porque no caducan de un año a otro. Es decir que puedes aprovecharla siempre y cuando la conserves bien. Nuestra recomendación es que la guardes en un cajón o en un armario, pero no del baño para evitar la humedad. Huye también de la luz.

Es evidente que si pasado el año, al volver a abrir la crema huele mal o tiene un aspecto raro o incluso es más líquida de lo que la recordabas, la tendrás que tirar sin remedio, porque la conservación no ha sido adecuada. A buen seguro habrá perdido su efectividad.

Decálogo de uso

Y ahora viene lo bueno. Tener un bote de crema solar está muy bien, pero has de saber cómo usarla y dónde ponértela por eso te explicamos sus instrucciones de uso. No pienses que en el agua o debajo de la sombrilla estás protegido porque la sombrilla deja pasar un 30% de la radiación solar. Aquí va el decálogo.

  1. Ponte la crema antes de salir de casa como unos 20-30 minutos antes y a poder ser sin la ropa ni el bañador puesto, así te aseguras de no olvidarte de ningún rincón. Y los rincones son importantes. ¿Y cuáles son? Sigue leyendo.
  2. Las orejas. Un alto porcentaje de los nuevos casos de cáncer de piel se inician aquí.
  3. La calva. Si eres de la tribu de los calvos, ya sabrás lo que pasa si se te olvida ponerte crema en la cabeza, así que embadúrnate bien. Puede que para esta zona necesites un factor solar superior. Aunque si pasas de cremas, ¿qué tal una gorra?. Protétege.
  4. Los labios. ¿sabías que el labio inferior tiene unas 12 veces más probabilidades de desarrollar cáncer que el superior? Lo mejor es que si te vas a exponer al sol, te pongas un bálsamo labial con protección solar.
  5. El cuello y la nuca. Se trata de una zona muy sensible que merece una atención especial.
  6. Las corvas. Hay que echarse crema en toda la pierna. Y ya sabes que la pierna se compone de parte delantera, parte trasera y corva… el pliegue que pocos prestan atención hasta que te quemas y no puedes caminar ni sentarte como habitualmente.
  7. El empeine de los pies. No puedes pasarte todo el verano enterrando tus pies en la arena.
  8. Cada 2 horas.Y cuando llegues a la pisci, playa o montaña, vuelve a echarte crema y después cada dos horas si no quieres quemarte. En dos horas casi el 80 por ciento de la capacidad de barrera se pierde.
  9. Sé generoso con la crema. No se trata de ser un rata, que luego te sobra. Normalmente lo ideal es poner 35 ml en cada aplicación es decir como cinco cucharadas de postre o un vasito de chupito aproximadamente si eres un adulto tirando a normal.
  10. ¿Waterproof? Si te metes al agua, aunque el bote diga que es waterproof y resistente al agua, vuelve a echarte crema.

Qué factor es el tuyo

Con toda esta información que te hemos dado, por favor, que no te queme el verano. Así que si eres de los que todavía no sabes cuál es el factor que más te conviene, te lo decimos en este test. ¿Cuál es mi factor?