290x290_karmaEn Consumity creemos que el que la hace, la paga. Y el que nos amenaza… no consigue nada.

Por eso en el #EpicFailConsumity de cada mes maldecimos a quien se lo merece y le plantamos cara.

Ahora puedes movilizarteentérate de las guerras que estamos luchando y apóyanos en aquellas que te parezcan más justas. Porque juntos somos más fuertes.

Protestar es el primer paso para combatir las injusticias, y nosotros te defenderemos seas de donde seas.

Este mes… OCU contra Ryanair

De los creadores de “el tamaño (de tu maleta) sí importa” y “siempre hubo clases a la hora de elegir asiento” llega jugando a las sillas a 10.000 pies.

Que Ryanair es una empresa creativa a la hora de sacar el máximo partido a su negocio era algo que ya sabíamos. Dónde están los límites de su creatividad, es algo que todavía está por descubrir.

La última estrategia de la compañía irlandesa para aumentar el sobrecoste de los billetes ataca donde más le duele al pasajero: viajar con sus seres queridos.

En un alarde de deducción, Ryanair ha determinado que, si no viajas solo, es probable que quieras sentarte con tus acompañantes. Si somos más nihilistas de lo que Ryanair piensa o si hoy en día tu definición de acompañantes esenciales de viaje ha virado hacia “móvil y tabletaen detrimento de tu novio y tu mejor amiga, está por ver.

Posmodernos o no, Ryanair esta vez se ha pasado de la raya. Tragamos con la lotería a bordo, con el sobrecoste de los mejores asientos y con la reducción del equipaje a proporciones minúsculas. Pero todo tiene un límite y por eso este agosto la compañía aérea tiene el dudoso honor de ser nuestro Epic Fail.

Los billetes de avión: sorpresa tras sorpresa

Hoy en día comprar un billete de avión low cost se parece más a una carrera de obstáculos hasta el precio final que a proceso de compra electrónica simple. Al cobro por sentarse junto a nuestros allegados se suman otros muchos que, poco a poco, elevan la factura final hasta un precio muy alejado del que habíamos previsto, lo que nos resulta inaceptable como consumidores.

Y por si fuera poco, a partir del 1 de noviembre de 2017 los viajeros no solo viajarán sin su acompañante, sino que además deberán renunciar a su bulto más voluminoso, que irá en bodega. Solo los clientes con embarque prioritario, previo pago de 5 €, podrán viajar con dos bultos en cabina. Pero ¿qué será lo siguiente Ryanair, cobrar por respirar? ¿Alguna sorpresa más para final de año?

En Consumity defendemos un proceso de compra transparente en el que, desde el primer momento en que el consumidor se decanta por una oferta, tenga una idea aproximada del precio final del servicio básico. Sin sorpresas ni recargos por viajar junto a tu pareja, utilizar los servicios del avión o, en un futuro distópico parece que no muy lejano, por los litros de oxígeno consumidos a bordo.

Si has sufrido en tus carnes este tipo de políticas low cost, cuéntanos tu experiencia en los comentarios.