290x290_cocina-suciaGuarrear en la cocina se paga caro. A veces haces cosas que te parecen normales, pero sin saberlo estás invitando a las bacterias a que monten una fiesta en tu estómago.

Si no quieres retorcerte entre vómitos y diarreas, toma buena nota: 

Las 5 reglas a memorizar

1. Fuera mascotas y plantas: no tiene sentido ponerle un pisito a las bacterias en tu propia cocina. Allí donde cocines y manipules alimentos, nada de comederos ni jaulas ni gatos paseando sobre la mesa. Tampoco plantas.

2. Un paño para cada cosa: coge ese trapo que usas para todo y tíralo. Empieza a hacer las cosas bien: un paño para secarte las manos, otro para secar los platos, otro para limpiar la mesa…

3. Seca bien los platos: el agua residual es caldo de cultivo ideal para bacterias.

4. Al cambiar de alimento->grifo y más grifo: lávate las manos antes de empezar a cocinar, pero también cada vez que vayas a manipular un alimento distinto (por ejemplo: cuando terminas con la ensalada y pasas al arroz). Haz lo mismo con cuchillos y tablas: lavar cada vez que cambies.

5. En caso de intoxicación: un empacho o una mala digestión (síntomas inmediatos) no es lo mismo que infectarse (los síntomas suelen tardar un par de días). Si crees que el episodio ha sido por una comida casera, no la tires (por si hay que analizarla). Si crees que ha sido comiendo fuera, puedes usar este modelo de reclamación.

¿Eres sucio en la cocina?

5 preguntas para saber si te la estás jugando->