290x290_mordazaQuieren que te lo tragues todo. Porque si no lo entiendes, no te quejas.

Y si no te quejas, las grandes marcas hacen lo que quieren.

Saber que en esa hamburguesa de ternera hay carne de caballo.

Comparar los brics de leche del supermercado para saber cuál es el mejor.

Descubrir que lo que te venden como aceite de oliva virgen extra, en realidad no lo es.

Son los análisis de alimentos de OCU.

Son verdades incómodas.

Silenciando a los que molestan

Si una marca de presupuesto multimillonario queda última en un análisis, ¿va a quedarse de brazos cruzados? No.

  • Podría aprender de esos resultados e invertir en mejorar su producto. Eso es lo que queremos que haga.
  • Por desgracia, lo que va a hacer es presionar al Gobierno para que ponga en aprietos a OCU. ¿Y qué va a hacer el Gobierno?

OCU es una organización 100% independiente. Lo que hacemos lo pagan nuestros más de 300.000 socios con sus cuotas mensuales. Nos debemos solo a ellos, y por eso no le debemos nada a nadie más. Ni al Gobierno ni a las marcas (de las que no aceptamos publicidad).

Esto nos convierte en una organización peligrosa para quien no quiere que se sepa la verdad.

La confidencialidad del laboratorio

Nuestros análisis se hacen en laboratorios independientes. Publicamos los resultados, pero no decimos el nombre del laboratorio. ¿Por qué? Porque no solo analizan para OCU. También trabajan para las grandes marcas de alimentación.

Antes hablábamos de una marca de presupuesto multimillonario que queda última en un análisis OCU. Presionan al Gobierno, desde luego, pero ¿qué hacen si saben el nombre del laboratorio que hizo el análisis? Como mínimo, no vuelven a encargarles nada más. Nunca.

Y probablemente también llamen al resto de marcas (tienen patronales del sector para hablar de estas cosas) y les pidan que hagan lo mismo. El laboratorio perdería así a la mayoría de sus clientes.

Hablemos claro: si decimos los nombres de los laboratorios, solo van a tener 2 opciones: o dejan de trabajar con nosotros o se arruinan. Y nadie quiere arruinarse.

Paremos el decretazo

Cuanto más ruido hacemos, más molestamos. Por eso no han parado hasta colar un decretazo que ya está esperando su turno en el Consejo de Ministros.

El Gobierno está a punto de aprobar una norma que nos obligaría a desvelar los nombres de los laboratorios que trabajan para OCU. Inmediatamente, estos laboratorios serían incluidos en la “lista negra“.

Pero este decretazo se puede parar. El movimiento se demuestra andando. Y corriendo. Y tuiteando. Y firmando.

En pocos días más de 140.000 personas ya han plantado su firma en esta petición:

¡No a la censura!

Ellos no quieren que hables. Nosotros te animamos a que digas bien alto lo que tienes que decir.

  • Actualización del 29 de junio 2015: ¡Victoria! La presión ha dado sus frutos. El Real Decreto ha salido adelante, pero con todas las modificaciones exigidas por OCU. Podremos seguir analizando alimentos como hasta ahora. ¡Gracias!