VinosEstá de moda, te hace parecer más inteligente y funciona de escándalo en las citas.

Pero controlar de vinos no es fácil.

Necesitas bastante tiempo, mucho paladar y algo de dinero (no demasiado si usas esta Guía de la OCU).

No te vamos a engañar: no vas a ser un experto de la noche a la mañana.

Pero puedes parecerlo.

Empóllate estos 10 mandamientos y darás el pego:

 

1. Olvídate del vino de brik

Cómodo, barato y nacido para el calimocho, pero poco recomendable si lo que quieres es fardar.

2. Siéntete joven

Ve al supermercado. El pasillo del vino está junto al de las cervezas.

Puedes empezar con vinos jóvenes (los que no son ni crianza, ni reserva, ni gran reserva). También te valen los blancos y rosados con gas, estilo Lambrusco, pero de producción nacional (los suelen llamar “vinos de aguja“).

3. No todo es Rioja o Ribera

Solo en España tenemos más de 60 denominaciones de origen diferentes. En cualquiera de ellas puedes encontrar vinos muy buenos.

Te damos pistas: blancos de Rueda, rosados de Navarra, tintos de Toro o Somontano…

4. Una botella = 7 copas

Esta regla te sirve para saber cuánto vino comprar.

Por supuesto, se bebe en copa de vino y no en vasos de tubo, garrafas, minis… Servirlo en cualquiera de estos formatos arruinará para siempre el rollito que te estás tirando.

5. Di no al estómago vacío

No se trata de tajarse hasta confundir el sabor de un tinto con el de un red bull.

El vino es un alimento más:

  • Vinos jóvenes (ya sean tintos, blancos o rosados): van perfectos con pasta, arroz, pizza, carne/pescado a la plancha… Pero mejor sin salsas contundentes.
  • Con los postres y los dulces: el vino se lleva bastante mal (a no ser que te hayas comprado un vino dulce).
  • Alcachofas, espárragos y vinagretas: ve corriendo a por una cerveza. Con estos platos no hay vino que valga.

6. Tómale la temperatura

Nos ponemos serios. Estás sacando la botella y toca impresionar. Prueba diciendo esto: “este vino se toma a unos 10 grados centígrados“.

Ni se te ocurra meter el vino en el congelador (o ponerlo sobre el radiador).

Si lo tienes en el frigo a unos 6ºC, sácalo una hora antes para que se ponga a los 10ºC perfectos.

Si lo tenías fuera, puedes enfriarlo metiéndolo en un recipiente con 50% agua 50% hielo y 2 cucharadas de sal.

7. Sírvelo con elegancia

Y en copas grandes de vino. Llénalas solo hasta los dos tercios de su capacidad.

Las copas se cogen con una sola mano y agarrándolas por la base. No es de pijos: es para no calentar el vino con tu mano.

8. No necesitas decantador

Se llama decantador y es ese recipiente de cristal que te recuerda a un porrón (pero sin pitorro).

Está de moda y es un buen regalo para otro que, como tú, esté fingiendo ser un experto. Os podéis regalar decantadores mutuamente en vuestros cumpleaños… pero no los vais a usar.

La gran mayoría de vinos no necesita ser servido con decantador. Solo hace falta con los grandes reservas que han pasado mucho tiempo en la botella y no han sido filtrados.

9. No eres Fernando Alonso

Si has elegido un vino espumoso, no descorches la botella como si estuvieses en el podio de la Fórmula 1.

Hazlo suavemente para que el tapón no salte. Tú quedarás mejor y el vino conservará su gas.

10. Keep calm… y bebe vino

El vino es una mezcla de colores, olores y sabores que no vas a poder disfrutar si estás estresado.

Relájate y no te ralles con identificar todas esas maravillas de las que habla la etiqueta (“aromas de frutos rojos con fondo especiado y esencia de chocolate…”). Eso es para profesionales.

Si has dado el pego como crack de los vinos, triunfarás. Si no ha funcionado… disfruta tu botella y sonríe. Seas lo que seas, el vino está bueno igual.

Keep Calm

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