290x290_subidaluzLos seguidores de Juego de Tronos ya lo veíamos venir. El invierno ha llegado. Y no nos engañemos, esta estación deja de molar desde el momento en que abrimos el último regalo de Reyes y encerramos el árbol en el altillo. A partir de ahí es cuando vemos su cara más perversa: frío que haría temblar al pingüino más osado, vuelta a las clases y/o trabajo y noches que empiezan a las seis de la tarde. Todo ello pasa factura, el pasado mes de enero la electricidad alcanzó máximos históricos, recuperando valores similares a los que en diciembre de 2013 propiciaron una sanción a Iberdrola por manipular el mercado eléctrico.

¿Mercado regulado o libre? Esa es la cuestión

En el mercado eléctrico existen dos posibilidades de facturación: El mercado regulado (o PVPC) donde lo que pagas cambia cada hora en función de la demanda y por otro lado el mercado libre, donde contratas una tarifa concreta con precio estable a través de una comercializadora. El primero es más volátil, y aunque resulta una buena opción por sus precios, si prefieres tarifas más estables y sin imprevistos que te penalicen en épocas de mayor consumo, puedes optar por ofertas libres con precio fijo.

El notorio encarecimiento de la luz al que hacíamos mención se está trasladando directamente a los clientes con tarifa PVPC. Pero los del mercado libre también deberán estar atentos ya que las revisiones de contrato suelen ser anuales, y es previsible que incluyan también importantes subidas.

Es fundamental que conozcas dónde estás antes de plantearte cambiar de tarifa. Tu factura te dará algunas pistas, pero ojo, porque los logotipos pueden llevar a confusión.

Si descubres una propuesta interesante que te haga plantearte un cambio de tarifa o compañía, revísala bien, ya que muchas ofertas no suponen un ahorro real y evita contratar impulsivamente por teléfono o a través de comerciales. Compara y ahorra pinchando aquí.

Cinco consejos para ahorrar energía

Si te sientes vulnerable ante los abusos de las eléctricas tienes tres opciones: Tener una cita romántica contigo mism@ e iluminar tu casa solo con velas, hibernar y volver a despertar cuando el sol trabaje de nuevo a jornada completa o puedes tomar nota de nuestros consejos.

  1. Reduce la potencia. Cada 1,15 Kw de potencia supone unos 60 euros más al año. Si en tu casa nunca saltan los plomos, prueba a contratar menos potencia de la que estás pagando.
  2. Ahorra hasta 80 euros al año apostando por la discriminación horaria. Aunque no lo sepas, la media de hogares consumen ya un 50% en horario valle, y esta tarifa te interesa con solo concentrar el 30%.discriminaciónhoraria
  3. Apaga todo lo que se queda en stand-by. Se traduce en un ahorro de unos 52 euros al año. El consumo silencioso de teles, ordenadores o equipos de música puede salirte caro.
  4. Opta por una buena tarifa fija, si no quieres sufrir con sus subidas y bajadas. Asegúrate de que sea sin revisiones durante al menos un año y ahórrate 100 euros al año prescindiendo de servicios adicionales (seguros, mantenimientos…) que seguramente no necesites.
  5. Ahorra hasta 175 euros al año con el bono social. Para solicitarlo es necesario cumplir al menos uno de los requisitos: Contar con una potencia de menos de 3 kW, ser familia numerosa, familia con todos sus miembros desempleados o ser pensionistas o jubilados mayores de 60 años y con pensiones mínimas.

Y con los casi 500 euros al año que te puedes ahorrar con nuestros consejos, ya decides tú si quieres saltarte el invierno por unos días y refugiarte en un lugar donde brille el sol de manera atemporal.