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Si eres de los comprometidos con el medio ambiente y con posibles en tu haber, que te has comprado un coche eléctrico, la humanidad te lo agradece, pero puede que tú no te sientas igual de agradecido si te decimos que la autonomía que anuncian algunos coches no se ajusta a la realidad.

Alguien ha redondeado a lo grande y ha sido algo exagerado. Les hemos pillado y tenemos pruebas.

Aunque puede que ya lo hayas comprobado tú [email protected] en tus carnes.

 

Despacito, a codazos y casi pidiendo perdón los coches eléctricos se van haciendo un hueco en nuestras carreteras aunque de momento los conductores siguen prefiriendo los motores convencionales de diésel y gasolina. A la vista está. ¿Cuándo fue la última vez que viste (y no oiste) uno? Aceptamos los coches eléctricos que se alquilan por minutos.

Aún son demasiado caros y su autonomía está en tela de juicio, pero el ahorro en combustible y sus beneficios para el medio ambiente es más que evidente.

¿Cuál quieres la buena o la mala noticia?

Es verdad que las ventajas de un coche eléctrico son fantásticas, tiene Cero Emisiones cuando se usa (no así cuando se genera la electricidad en las centrales), puedes cargar la batería en cualquier enchufe, olvidarte de la gasolina cada vez más cara e imposible, puedes aparcar gratis en las zonas de estacionamiento regulado de muchas ciudades y la conducción es silenciosa en el interior mientras circulas, pero y aquí vienen las malas, aún son muuuy caros, recargar el coche es un proceso lento y no siempre es fácil encontrar puntos de recarga y la autonomía tiene que mejorar.

1- Comprobamos su autonomía. No lo decimos por decir, lo hemos comprobado. Hemos puesto a prueba la autonomía de tres vehículos: el Nissan Leaf, el Opel Ampera-e (aún no se vende en España) y el Renault Zoe (que por cierto es el más vendido de los eléctricos en 2017) y hemos descubierto que no es la que te venden. Su autonomía real ha resultado ser de media, un 36% inferior a la anunciada. Y hasta un 43% menos si el coche va cargadito.

Un serio problema si se diera el caso de que sales con el objetivo de llegar a la playa con todo tu kit de supervivencia veraniega y a medio camino el coche se queda sin batería. Si piensas que llegas y te dejan a medias… no mola.

Pero las malas noticias no quedan ahí. La realidad es que esto, aunque está mal, es legal ¿cómo? Si. Se acepta, porque la Unión Europea permite a las marcas de automóviles seguir publicitando los resultados del antiguo test de homologación de consumo (el NEDC) en vez del actual que es más real y riguroso (el WLTP). Hecha la ley hecha la trampa y vuelta a empezar.

2- La recarga interminable. Dedicar más de 10 horas a cargar una batería al completo en los enchufes de tu casa es una de esas cosas que en el futuro parecerán de risa. Y a buen seguro será una buena trama para alguna serie estilo “Cuéntame” o “¿Te acuerdas?” para que nos asombremos todos de lo atrasados que estábamos. Te acuerdas cuando para cargar la batería del coche tardabas todo el día, jajaja. Pues eso. ¿Para cuándo un número suficiente de puntos públicos de recarga rápida?

3- Precios fuera del alcance de la mayoría. Si bajaran los precios otro gallo cantaría. Por poner un ejemplo, el coche eléctrico más vendido en 2017 fue el Renault Zoe. Se trata de un utilitario que cuesta 24.520 euros, (en el caso de acceder al plan Movalt, podría contar con 5.500 euros de ayuda del Gobierno). Si elegimos su equivalente de gasolina, el Clio, vemos que cuesta 11.740 euros de precio base. Más de 12.000 euros de diferencia.

Lo único es que si tenemos en cuenta el Plan Movalt, un plan de ayudas que ofrece el Gobierno para incentivar la compra de los coches ecológicos, si te compraras el Renault Zoe te descontarían unos 5.500 euros. Pero claro eso si consigues acceder a este plan que se agota en poco tiempo.

El Plan Movalt un plan discreto e insuficiente

Todos preferimos ciudades limpias, nos resultaría difícil encontrar a alguien que prefiera una ciudad llena de humo, con contaminación y demás porquerías, entonces ¿por qué no facilitar las cosas? ¿Nos tendremos que pasar al carsharing?

El Gobierno ha lanzado a final de 2017 el Plan Movalt, (que sustituye al Plan MOVEA) un programa de ayudas que intenta incentivar económicamente a los conductores en la compra de vehículos más limpios pero que a la vista del tiempo que han durado (los fondos se agotaron a los pocos días) resultan insuficientes.

¿Alguien se siente aludido?